Análisis I: Benedicto XVI ha sido más crítico con el régimen cubano que Juan Pablo II. #Cuba

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La Caridad del Cobre (Ochún)
La mayoría de los cubanos demócratas nos sentimos decepcionados, al saber que el Papa Benedicto XVI no vería a las Damas de Blanco, en su visita a Cuba.
Sin embargo, hay que mirar la visita del Santo Padre a la isla desde una perspectiva más amplia. El Papa tampoco se reunió con ningún otro grupo de católicos; y si nos remitimos a sus palabras, señaló con el dedo a los hermanos Castro, en más de una ocasión, aunque no fueron los únicos a los que reprendió.
En 1998, Juan Pablo II se dirigió al pueblo de Cuba con un lenguaje más coloquial y asequible; pero tampoco se reunió con ningún disidente u opositor.  Y nadie lo criticó por eso, tal vez porque no había una difusión masiva de la represión, como existe actualmente.
Cuba debe abrirse al mundo y el mundo, debe abrirse a Cuba” fueron las palabras que trascendieron del sumo pontífice y también otras: “No tengáis miedo
Hace apenas unas horas, Benedicto XVI era mucho más duro con Fidel y Raúl Castro, y con los cubanos radicales de ambos bandos, aunque hay gente que le ha criticado por ambiguo. Algo que no hacen cuando otros afamados personajes, utilizan metáforas y ambigüedades, sin ser católicos, ni apostólicos, ni romanos y mucho menos Papa, aunque ya algunos les gustaría.



El papa hablando de libertad y justicia en el corazón de la dictadura



Benedicto XVI dijo:
“Cuba y el mundo necesitan cambios. Pero estos se darán solo, si cada uno está en condiciones de preguntarse por la verdad y si decide tomar el camino de amor, sembrando reconciliación y fraternidad.”
La Verdad es un anhelo del ser humano.  Buscarla siempre supone un ejercicio de auténtica libertad. Muchos sin embargo, prefieren los atajos e intentan eludir esta tarea. Algunos, como Poncio Pilatos, ironizan con la capacidad de poder conocer la verdad, proclamando la incapacidad para alcanzarla o negando que exista una verdad para todos.”
“Hay otros que interpretan mal la búsqueda de esta verdad, llevándolos a la irracionalidad y al fanatismo. Encerrándose en su verdad, intentando imponer (la) a los demás. Son como aquellos (…) obcecados, que al ver a Jesús golpeado y sangrante, gritan enfurecidos: ¡Crucifícalo!”
Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea, por la limitación de sus derechos fundamentales; y eximidos de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se agrava, cuando medidas económicas restrictivas, impuestas desde fuera del país, pesan sobre la población.”
Yo no sé ustedes, pero yo no veo ambigüedad alguna en estas palabras. Unas palabras que señalan de manera directa a Fidel y Raúl Castro que impiden por todos los medios que el pueblo de Cuba realice esa búsqueda de la verdad, a través de los medios de información. Medios que se controlan y filtran a niveles de censura casi absoluta. Como hacemos los padres con nuestros hijos pequeños, sí; pero también como hacen los secuestradores con sus rehenes, para que no tengan contacto con el mundo exterior, y no puedan escapar así a su control enfermizo y aberrante. Porque los Castro no son los padres de todos los cubanos, ni nosotros somos sus hijos pequeños, sino sus rehenes.
Estas palabras van directas a la Seguridad del Estado y a las brigadas de respuesta rápida, para aquellos que gritaron en el pasado “paredón”, esos que abusan de otros solo porque piensan diferente; pero también para algunos de nosotros que, a veces, hemos pedido bombardeos a nuestra querida patria. Porque aunque deseemos que solo se atacara a los reyes de la dinastía que nos ha doblegado por más 50 años; una vez empezada una acción de ese tipo, nadie sabe con qué saldo de muertos inocentes podría acabar.
Estas palabras critican duramente la arrogancia, el radicalismo, de demócratas y dictadores, condenan la represión, la falta de amor, la falta de libertades y el embargo norteamericano. Con ellas nos está instando a todos a que busquemos la verdad, que no impidamos que otros lo hagan y que no nos sintamos perdonados al no hacerlo por pereza, indiferencia o malas condiciones económicas.
¿Quién dijo que Benedicto XVI fue poco político en sus reclamos? Aquí se aprecia una posición política muy clara. Benedicto XVI está en contra del sistema de los Castro y del embargo. Está a favor de la libertad y la democracia. No comparto lo del embargo, pero respeto y agradezco,  que su santidad no se limitase a abogar por la iglesia y sus derechos, algo que también hizo:
“He de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la iglesia lleve a cabo su misión (…) de expresar libremente, abiertamente su fe. Sin embargo es preciso seguir adelante y desanimar (seguramente quiso decir animar) a las instancias gubernamentales de la nación, a reforzarlo y avanzar por este camino en el genuino servicio del bien común, de toda la sociedad cubana.”
“Es de esperar que pronto llegue aquí también, el momento de que la iglesia pueda llevar a los campos del saber, los beneficios de la misión, que su señor les encomendó y que nunca puede descuidar.”
Queda en sus palabras un reclamo, casi una exigencia para que se permita que la iglesia participe de la educación, como siempre fue en Cuba, antes de 1959.
El Papa dijo muchas otras cosas. Le pidió a la Virgen de la Caridad del Cobre por los presos y sus familias y por los pobres. Hay quien le ha criticado que no dijera “presos políticos”; pero acaso no están incluidos todos los presos en esa expresión. Eso no es ambigüedad, ni cobardía, eso es síntesis en redacción. ¿Acaso habría sido mejor que dijera, presos comunes y presos políticos? Tal vez, pero todos los presos estaban dentro de esa plegaria. Unos y otros estaban.
Benedicto XVI instó a los cubanos a crear “una sociedad solidaria en la que nadie se sienta excluido” Habló también de justicia y de no perder la alegría que siempre nos ha caracterizado como pueblo.
¿Que pudo hacerlo mejor? Probablemente, pero es que el Papa no es Dios. El Papa es solo un hombre que lleva el mensaje de Dios a otros hombres. Y eso yo creo que Benedicto XVI lo ha hecho estupendamente. Se puede estar o no, de acuerdo con él, pero ¿quién puede decir que no lo ha hecho lo mejor que puede y que lo ha hecho de buena fe?
Ahora queda ver si Raúl Castro va a cumplir las exigencias a manera de discurso del Papa y aquella más directa de declarar festivo el Viernes Santo. ¿Habrá calado en Raúl Castro el mensaje del Papa? ¿Se habrá sentido aludido? ¿Le habrá prometido algo en materia de política? ¿Habrán hecho algún tipo de negocios? El Vaticano es uno de los principales clientes de Cuba.
Mañana regreso con más: El análisis de las palabras y las imágenes de Raúl Castro.
Liú Santiesteban.

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6 Responses

  1. Anónimo 6 años ago
  2. Tato Cyberpol 6 años ago
  3. Anónimo 6 años ago
  4. Anónimo 6 años ago
  5. Anónimo 6 años ago
  6. Anónimo 6 años ago