#Cuba: Paseo por el Orgullo Gay en La Habana. (video)#LGTB

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Resulta curioso que VideosCubaHoy sea el canal de Youtube que suba este video, con esta caminata supuestamente no oficial proque ese canal es abiertamente comunista y probablemente oficialista.

Mas curioso resulta sin embargo que solo hayan asistido “cuatro gatos” al desfile (pocas personas) pues si hay algo que hay en La Habana, en cantidades industriales son homosexuales.

No sé hoy mismo, pero hace unos años bastaba con acercarse al Malecón, frente a la tienda que la FIAT tiene allí para darse cuenta que el machismo en Cuba tenía grietas y muchas. Desde que caía la noche se reunían allí hombres y mujeres, para dar rienda suelta a su sexualidad y no porque practicaran el sexo en pleno muro, frente al mar, sino porque allí se sentían libres de travestirse, incluso alguno daba su espectáculo; y casi permanecían hasta el amanecer.

Cuando trabajé en la Radio, casi todos mis compañeros de trabajo eran homosexuales. Incluso quienes no lo parecían, incluso quienes se esforzaban en ocultarlo.

Recuerdo especialmente el caso de Cecilia, una locutora entrada en años, muy femenina y elegante, de quien nunca habría sospechado su predilección por las mujeres, hasta que un día le dio un escándalo a otra chica porque estaba celosa. Decía que estaba tratando de ligar con su amante, una directora de programas y perdió totalmente los papeles, propinándole una bofetada.

Yo era muy joven entonces, apenas tenía 18 años, había dejado la universidad para ser guionista y realizadora radial y apenas sabía nada de la vida; así que tampoco me di cuenta que Ernesto, (estoy utilizando seudónimos) aunque estaba casado y con un hijo pequeño, y se pasaba todo el rato que duraba el programa tratando de ligar conmigo, también era gay, pero solapado.

Es sabido que en ambientes de artistas, al menos en Cuba, hay muchos homosexuales. Mi actitud entonces fue tolerante, nunca había oído hablar de aquello pero me pareció bien, porque eran casi todos. Incluso tenía unas amigas que tampoco me dijeron nada, eran tres, una de mi emisora, otra de Radio Ciudad de La Habana y otra asesora en el ICRT.
Al principio eran una pareja, pero la del ICRT se metió por el medio y llegaron a formar un trío, creo, porque una vez en una fiesta de mi trabajo, buscando a los humoristas que actuarían, las encontré por accidente en un salón apartado. Un poco nerviosas liaron un porro a la carrera y me invitaron a fumar.
Hasta ahí yo me lo había tragado todo, pero luego vi como salían una detrás de la otra, arreglándose el pelo y la ropa, sudadas; y pensé que tal vez la lengua de otra amiga decía la verdad cuando me dijo que eran lesbianas.

Con el tiempo fui descubriendo, casi siempre por idiscreciones de otras personas, que mis allegados en la Radio, eran gay, aunque por alguna razón no me lo decían, incluso intentaban ocultármelo, tal vez porque pensaban que yo era hetero intolerante, no lo sé.

Así conocí La Castropol un Club donde de día se puede uno tomar un mojito y por la noche hay show de travestis. Está en Malecón, llegando a Prado, donde cuasualmente se ha realizado la marcha por el orgullo gay cubano.

También había fiestas clandestinas que se movían constantemente de lugar, solo sabían donde se hacían los choferes de los carros americanos aparcados en la esquina de 23 y L, que por un dólar te llevaban hasta el sitio y por otro te traían de vuelta. Una vez fui a una en Los jardines de La Tropical y me dio mucha gracia porque ese lugar es muy machista en mi memoria, o muy macho.

Otra de las cosas curiosas es que en el ambiente, cuando les decía que me gustaban los hombres, me decían con desilusión: ¡Ah tú eres chea! (fuera de onda) Hubo otras mas groseras que me dijeron: ¡Ah tú eres puta!

También había una paladar, (restaurante privado) que se llamaba La Paladar de las Estrellas, en la Víbora, que tenía un show de travestis, donde se comía muy bien y se pasaba un rato divertido, porque si hay algo que todos los gay tienen en común es que son graciosos y divertidos: ¿será un requisito?

Volviendo al día del orgullo gay cubano, me alegro que lo hayan hecho, pero parece que sigue habiendo miedo o que resulta muy difícil encontrar un método efectivo para movilizar a un gran número de personas para que asistan a un acto. Tal vez la gente en Cuba está demasiado acostumbrada a que le pongan el autobús en la puerta de la oficina y los obliguen a ir a la marcha.

Liú Santiesteban.

Comentarios

13 Responses

  1. Chris 7 años ago
  2. Liú Santiesteban 7 años ago
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