Diálogo entre #JWS y el policía suicidado. (fragmento)

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JWSG:
-Mira, chico, me siento malo, enfermo de gravedad, me duele el páncreas, tengo la presión alta, y aquí estoy, en este parque, esperando a que tú llegues…
Policía:
-¿Y por qué no vas y te acuestas? (En tono muy amable).
JWSG:
-Porque no tengo cama. Porque Cuba es una potencia médica, hay hospitales en cada esquina, pero no hay una tienda que te venda un jodido colchón, ni una singaíta cama… (Las malas palabras expresan la baja educación, lo tralla, vamos, que era el opositor, lo que es normal en los opositores, según el régimen).
Policía, (armándose de paciencia, porque quiero que sepan que se trataba de un policía desarmado, el otro era el que estaba armando de una pistola, el disidente (después descubrieron que se trataba del hueso de la cadera, algo botado). El policía sólo llevaba una tonfa, la que por cierto, un reconocido disidente cubano, declaró que a él se la introdujeron en el ano en una ocasión, y desde entonces decidió ser doble agente, tanto placer le dio):
-Pues mire, ciudadano (nada de escoria, ni gusano, ni hijoeputa), váyase a acostar al hospital más cercano.
JWSG:
-No me aceptan, porque dicen que deben preservar las pocas camas que tienen para los enfermos graves, y yo para ellos estoy más muerto que vivo, no me dan el ingreso. Se niegan renuentemente. Lo único que me queda es irme a acostar a una tumba, en un cementerio.
Policía:
-Permiso, ciudadano (no lo llamó compañero para no herirle la sensibilidad de opositor), le voy a dar una buena entrada de tonfas, y así podrá usted acostarse cómodamente en un sarcófago.
Y ahí mismo le entraron a tonfazos, y cuando Juan Wilfredo empezó a boquear en el estertor final, el policía tuvo la delicadeza de prevenir telefónicamente a la familia.
La familia acudió, ni sobresaltada ni nada, acompañada de Fariñas, tal como le aconsejó el mismo médico que acompañó al famoso y mediático huelguista en su huelga de hambre, de sed y de vergüenza. Por cierto, Fariñas culpa al policía y no al régimen, y ya está haciendo un llamado a una huelga de hambre general –como si el pueblo cubano no la estuviese haciendo desde hace 52 años- con el objetivo de quitarle los focos al muerto y que lo vuelvan a enfocar a él.
El policía les explicó que las últimas palabras de admiración y agradecimiento del “occiso” habían sido dedicadas a Fidel y a Raúl, y que ellos, por supuesto, no podían acusar a nadie, mucho menos a los líderes de la Revolución, de que había muerto por culpa de los tonfazos que él le había propinado debido a la urgencia de colchón que tenía el ciudadano, sino que para ser fieles a la justa verdad, Juan Wilfredo había muerto de muerte natural, porque cuando lo encontró en el parque estaba loco por que lo enterraran de una vez, tan mal de salud se sentía, y para descansar como los Chacumbeles mandan en un sitio cómodo y confortable.
Y es lo que ha repetido la familia a la prensa, sin dudarlo un segundo.
De otro lado, la bloguera Miriam Celaya escribió en su blog que un policía se había suicidado, uno de los policías que golpeó al Opositor Occiso, al que a partir de ahora llamaré #OO. Resulta que la bloguera, una de las mejores del mundo blogueril cubano del interior, el único válido, el más enterado, el que se las sabe todas, o sea, una miembra de Voces Cubanas, que es el Comité Central de los Blogs en Cuba, al no confirmar la información, como hacen los periodistas de una punta a otra del planeta, menos en Aquella Isla (salvo uno o dos), mintió o cometió una pifia garrafal, que para ellos no lo es, desde luego.

Sublime Zoé Valdés en su Blog.

Comentarios

2 Responses

  1. Liu Santiesteban 7 años ago
  2. Lazaro Gonzalez 7 años ago