Eduardo del Llano sobre el caso Juan Carlos Cremata.

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EL UKASE DEL REY

Por Eduardo del Llano

Aquí vamos otra vez con el caso Cremata (la censura a El rey se muere, de Ionesco, después de dos funciones, los días 4 y 5 de julio). Ahora la Dirección del Centro de Teatro y el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, resolución en mano, deciden no seguir representando (disuelven) el Ingenio y dan por terminado el contrato del director. Eso porque…

“…al realizar ataques desmedidos a estas instituciones a través de la prensa extranjera y las redes sociales, incompatibles con el objeto social para el cual fue creado el mencionado proyecto, provocando falta de confianza en el artista, todo lo cual descalifica sus propuestas como intereses institucionales.”

¿En serio? ¿Y para qué son las redes sociales? ¿Para enviar invitaciones a fiestas de quince? Y en lo tocante a la prensa extranjera, ¿acaso la prensa nacional fue alguna vez una opción? ¿Algún órgano de la prensa local reflejó o dio cobertura al debate, a la protesta de Cremata y las decenas de mensajes de personas que se pronunciaban sobre lo ocurrido? Como en ocasiones anteriores y a pesar del reclamo gubernamental a no tener miedo y reflejar la realidad, ¿no volvió la prensa nacional a meter la cabeza en la arena?




Provocando falta de confianza en el artista… ¿por parte de quién? Yo, al menos, sigo confiando en su estatura artística, que es cuanto debería importar. Por demás, la resolución escamotea el verdadero problema y coloca a Cremata en el banquillo de los acusados, cuando está bastante claro que lo inaceptable aquí no es la irreverencia de Cremata, sino la censura. Según el Centro y el Consejo, los artistas tendríamos que quedarnos calladitos, sin protestar, y decirle a la prensa extranjera “no tengo nada que decir porque la maestra me mandó que no hablara con extraños, que nunca se sabe las intenciones que traen esos”.
¿Cremata es sarcástico y provocador? Bueno, pero así se supone que sea el arte, ¿no? El arte, repito, porque no sé si el Centro y el Consejo están familiarizados con el término. Condenarlo a no tener grupo ni contrato recuerda dolorosos precedentes y crea uno nuevo, y es tan desmedido como ultimar a hachazos a alguien porque te dio un pisotón en la guagua. Ya puestos, ¿por qué no levantan una picota en la Plaza para escarnecer a Cremata? ¿O reabren la UMAP y..? Mejor me callo y dejo de dar ideas.
Los artistas no son cuadros de Cultura, a ver si nos enteramos de una vez.

Eduardo del Llano / 10 de septiembre 2015

Comentarios

2 Responses

  1. Liu Santiesteban 2 años ago
  2. José Manuel Presol 2 años ago