El callejon

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page
Aquel callejón era nuestro
Allí tropezamos la primera vez envueltos en el viento de la prisa
No hubo miradas, no hubo palabras
Parecía que solo fue un cruce de sombras
un choque de piel, un roce sin sutilezas provocado por el apuro.
Aquel callejón era mágico
Estaban tus libros en el piso, regados por obra de un duende travieso
en tanto otro hechizo poderoso cerraba mi boca y mordía mi alma.
Allí tropezamos en tanto la brisa juguetona revolvía tu pelo suelto
Y sentada sobre tus libros no hacías más que mirarme con esa cara de ángel caído agradablemente sorprendido.
Aquel callejón tan mágicamente nuestro sigue allí, a la puerta de tu casa
con esa risa franca de calle vieja e inolvidable, esperando un tropezón de otros
o que la brisa tan alegre y musical
resuene una vez mas tus ventanas al tiempo de la despedida .

Comentarios

3 Responses

  1. Anónimo 5 años ago
  2. elcorsarionegro 11 años ago
  3. yoyi 11 años ago