¿Hacia dónde va Cuba?

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Foto de Yusnaby

¿Cómo cambiar a Cuba?
Por Liú Santiesteban.

Si usted tiene un problema por largo tiempo sin solución; lo lógico es eliminar su causa.
¿Cuál es la causa del problema cubano? ¿La falta de libertades o el embargo americano?
¿El sistema socialista o el sistema capitalista? ¿Los del gobierno o los de la oposición?

Es muy fácil decir que quitando el embargo tal vez haya una posibilidad de libertad en Cuba. Pero es mucho mas probable que sin los Castro vuelvan las libertades a Cuba.

Nadie puede quitar el embargo salvo Raúl Castro o su sucesor. Al estar codificado y condicionado a la legalización de todos los partidos políticos, la liberación de los presos políticos y los órganos de prensa, la convocatoria de un proceso de elecciones libres con supervisión internacional, está mas que claro que solo en Cuba se pueden tomar las decisiones que harían posible, según las leyes americanas, el levantamiento del embargo.

Me gusta mucho un pensamiento de Carlos Alberto Montaner que cuestiona por qué hay quien piense que se debilita una dictadura dotándola de recursos. La abundancia y el reconocimiento del opresor nunca puede beneficiar al oprimido.

La pregunta es si existe la posibilidad real de deshacernos de Raúl Castro antes que muera o termine su mandato. Si no existe esa posibilidad, en la sucesión vergonsoza de 2018, el que venga detrás, tendrá que negociar. Pues ya no contará con la moral necesaria ni el poder suficiente, ni la lealtad de las masas ni de las élites.

Obama tal vez haga sus intentos de flexibilizar el embargo, pero en la concreta retirarlo del todo es tarea imposible, ilegal.

Toca entonces revisar las estrategias de la oposición y de aquellos que la financian y asesoran. Urge la consolidación democrática de las organizaciones. Deben establecerse protocolos de actuación para encausar posibles manifestaciones espontáneas, para que no terminen controladas por la policía sino por los líderes de la oposición.

Los líderes de la oposición y la sociedad civil deberán hacer una tregua, al menos pública. Si la legalización de los partidos políticos llega en 2018: ¿cómo enfrentarán esa situación los actuales partidos y organizaciones que no lo son?

Si se convocan elecciones libres en el 2018, comenzarán probablemente por la base. No creo que convoquen elecciones presidenciales de inmediato. Así que la oposición tiene que pensar qué líderes, a lo largo y ancho del país, lanzará como candidatos y qué programas de cambios locales se presentarán a los ciudadanos de los municipios, para que estos los elijan, por encima de la desconfianza y el miedo, y de la costumbre.

La oposición debe comenzar a evitar la cárcel y los espectáculos públicos en los que la policía termina venciendo y encarcelando a quienes protestan. Hay que mostrarle a los cubanos que quienes luchan por Cuba no están cometiendo un suicidio sino se están labrando un futuro.

Se debe cambiar la impresión de que entrando a un partido u organización se pierden amigos y familiares y los pocos derechos que existen para ganar una familia, un grupo que los defenderá, una comunidad a la que pertenecer para la creación de un futuro próspero.

Son grandes los retos que la historia les presenta ahora a nuestros líderes en Cuba y en el Exilio. Dios los ilumine y permita que estén a la altura de la situación.

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