Lo tortura psicológica de la PNR. Paso a paso.


¡Narración de sucesos, temores y sinsabores en el marco de la XIII Bienal de la Habana!
por Michel Matos

El viernes 12 de abril se persona una oficial del ministerio del interior en mi departamento, sobre las doce (12) pm, alegando que debo presentarme en la estación de 21 y C, en el Vedado pues existen irregularidades con la propiedad de mi casa.

Para esto no dejó ningún tipo de notificación oficial escrita, ni formulario alguno, la solicitud fue expresamente verbal.

Sobre las dos (2) pm me persono en las oficinas policiales señaladas, llevando la propiedad de mi casa y toda documentación relacionada.

Fui atendido por un teniente coronel de nombre Ángel y la misma oficial que había realizado la citación verbal.

Pidieron revisar mi documentación y el título de propiedad, hicieron algunas preguntas relacionadas con mi departamento y mi título de propiedad… después de 15 minutos llamaron por teléfono e informaron (en mi presencia) que todos mis documentos estaban en regla y forma.

Del otro lado de la línea dijeron a este oficial que debía hacerme esperar, que un oficial del departamento de seguridad del estado estaba en camino para entrevistarse conmigo.

Michel Matos-productor artístico Festival Rotilla

Pasados unos 10 minutos después de la llamada, aparece un oficial joven vestido de civil, me pide mi documentación (ID) y mi teléfono celular, colocando todo en una carpeta y poniéndolo del otro lado del escritorio en una de las oficinas donde se estaba realizando la entrevista.

Este oficial (joven) comienza una larga charla donde habla de mi familia, de lo mal que me podría ir, de todo el conjunto de leyes que “nosotros“, aludiendo al grupo de San Isidro, estábamos violando.

El grupo de artistas de San Isidro

La conversación se tornó discusión moderada, pues mis réplicas eran a su vez contra replicadas por aquel insistiendo que mi interpretación de la leyes era oportunista.

Este oficial hizo alusión a mi familia, a uno de mis hermanos que vive en Italia y tiene la intención de pasar una temporada larga en la isla terminados sus estudios, primero recomendó que no lo hiciera pues no le iba a ir bien, después que ellos no iban a permitir eso, yo le argumentaba que el tiene doble ciudadanía y podía perfectamente hacerlo, pues es hijo de una cubana, mi madre.

El insistía en que eso no podía ser. Hizo alusión a que saben todo sobre nosotros, y ciertamente parecía muy informado de mi ámbito familiar y personal.

Hizo mención a nuestra gira por Latinoamérica, aludiendo que nosotros recibíamos fondos del exterior y que esto era severamente penado en Cuba.

Y que yo no era alguien ni remotamente preparado para la vida en prisión. Que yo no lo soportaría.

Pasadas dos horas, sobre las cuatro (4) cuatro y media, llegó una oficial vestida de militar, con rango de teniente coronel (dos estrellas) y así se presentó. Como la Teniente Coronel Kenia.

Ordenó al oficial mas joven, que antes me estaba hablando por casi dos horas, que me trasladaran a la estación de Zapata y C, cercana a la primera estación donde fui citado, (ambas en el Vedado) fui traslado en carro de policía, el policía en la parte delantera llevaba mis documentos y mi teléfono, el cual me habían hecho apagar desde el primer momento.

Al llegar a la estación fui llevado a una oficina para interrogatorios.
Allí estaba la Teniente Coronel y pidió al joven oficial que se quedara.

La entrevista fue abrumadoramente larga, por principio la señora fue sumamente hostil, preguntas directas, poco contacto visual, tono alto de la voz, tomando nota todo el tiempo, de sus preguntas y mis respuestas.

Su primera batería de preguntas estaba relacionada directamente con el performance del día anterior, en el barrio San isidro.

Sus preguntas: si yo sabía del performance, mi rol en este, si conocía la intención del performance por parte de Luis Manuel, si conocía a todos los participantes, si entendía el potencial peso de la justicia que podría recaer sobre nosotros por violar la ley, una larga disertación sobre la justeza de la justicia revolucionaria, etc.

La segunda ronda de preguntas, donde esta señora pareció algo más relajada y aparentemente maternal, fue relacionada con la fotografía junto a Luis Almagro( Secretario General de la OEA), comenzó un monólogo sobre la traición de Almagro al Frente Amplio, y que había sido reclutado por la CIA en Irán, su intención de destruir a Cuba…

Sus preguntas: cuál fue el contexto de la foto, que hacíamos allí, nuestra relación con él y con la OEA, la intención de la foto, si manteníamos una relación, etc.

Lo que podríamos llamar la tercera ronda de preguntas fue sobre el arte contemporáneo en Cuba y en el mundo, y sobre la Bienal de la Habana.

La señora hizo gala de sus conocimientos sobre arte y cultura, mencionó múltiples exponentes plásticos cubanos, hizo mención directa y recurrente a Tania Bruguera y sus intereses foráneos para destruir la revolución.

También insistía en lo inteligente y bien preparado que yo estaba, y ella no comprendía por que yo caía en cosas así.

Yo repliqué en breve monólogo los abusos para conmigo y el grupo que realizó el mayor festival de Cuba durante 14 años. (Festival de Rotilla)

Las censuras, las exclusiones, la expulsión de las instituciones… las detenciones, las confiscaciones de equipos, los acosos y los ataques a mi dignidad que hacían corriendo la voz de que yo estaba contratado por la CIA. Etc.

Festival de Rotilla en Cuba

Ella respondía, acompañada en voz por el otro oficial presente, que todo eso podía tener remedio dependiendo de mi comportamiento.

Hice alusión a mi compromiso con San Isidro en cuanto a la defensa de la libertad de expresión y los derechos culturales.

Ella respondía que dentro de nuestras casas podíamos hacer lo que quisiéramos, pero que en la calle NADA iban a permitir… e insistía… NADA!!

Argumentó que gracias al video que yo filmé y publiqué ellos abrirían un proceso legal contra los jóvenes que habían corrido con la bandera, pues ese video era una prueba incriminatoria.

Que uno de ellos estaba pasando el servicio militar y que sería juzgado por tribunales militares, y que nosotros habíamos destruido sus vidas con nuestra manipulación.

Yo repliqué a esto sobre la inexistencia de una ley que prohibiera correr con una bandera de cualquier país, y ella aludía a: desorden público, concentraciones sin permiso concedido, convocatoria sin permiso concedido, alteración de la comunidad de San Isidro, obstrucción de la vía pública, entre otros…(todo esto por 15 segundos de performance en la calle corriendo con una bandera americana.)

También hizo referencia final a Luis Manuel, dejó claro que este había hecho un mal cálculo con esta acción, y que estaría mucho más tiempo del que él hubiera podido calcular. (Luis Manuel acaba de ser liberado hace unas horas, por tanto la TenienteCoronel Kenia también mintió sobre esto)

También decía que el próximo martes el tenía cita en la embajada española para solicitar visa y que su pretensión con todo esto era cobrar fama internacional para emigrar y obtener prebendas… así como había hecho Yanelis, su ex novia. Dejaron claro que están preparando expedientes judiciales y que en momento oportuno procederían contra todos nosotros.

Toda esta conversación duró aproximadamente 5 horas en la segunda estación policial a la que fui trasladado. En total (entre las dos estaciones) aproximadamente 9 horas!!

Al terminar la reunión, la Teniente Coronel me preguntó si me despediría de ella con un beso, cosa que perfectamente yo acepté, el oficial joven me acompañó abajo, hasta la calle fuera de la estación y continuó su charla por unos 30 minutos más.

Básicamente repetía las mismas cosas, que me podía ir mejor, que esa gente (San Isidro) no eran buenas para mí, cosas típicas… solo una cosa llamo mi atención sobremanera, el hizo alusión a mi deterioro físico, pues era obvio que estaba cansado después de tantas horas, además, que me había ido sin almorzar, estaba algo débil verdaderamente, sin embargo, el insistió en que yo me estresaba mucho y que si yo quería (alucinante) el podía conseguirme un tratamiento o la atención de un sicólogo, pues mi salud se iba a afectar… al principio yo reí y le riposté que yo estaba seguro que de las personas que él trataba, quizás yo era el más racional y lógico.

Según él mi salud se podía ver afectada.
Esto último debo confesar que me dio temor… pues no pude entender su intención.

Es sabido que otros activistas han sido recluidos en hospitales siquiátricos y medicados por la fuerza.

Insistía al final en que pensara en mi familia, que formara una familia propia y que podría tener una vida mejor.

También ellos quisieron que yo firmara un documento, tipo carta de advertencia, a lo que yo me negué desde el principio, pues el encabezado era “declaración de acusado“ y me negué a aceptar el término de “acusado“. La oficial no hizo mayor insistencia.

Esta es la narración de los hechos muy brevemente descrita.

Michel Matos Alonso
13 de abril de 2019

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