Los ARENAS y mi CONDUCTA IMPROPIA


Me abrió la puerta con una sonrisa. Cierro los ojos y me parece estarla viendo: blanca, pecosa, de cabellos rubios y ojos azules, aunque un poco pasada de peso, una obesidad grado II, enseguida calculé. A sus pies jugaba un niño de unos 3 años, también regordete, su hijo.

Joven artista cubana seleccionada para Bienal de Asunción Paraguay

Eran los finales de los 90 y yo era un médico de familia joven, tanto que por aquel tiempo aún conservaba todos mis pelos en el moropo. Aquella visita médica en particular, confieso la hacía con cierto recelo porque era una urbanización nueva de casas individuales donde casi todos eran “pinchos”.

Los mayimbes en Cuba suelen ser como buena parte de la gente de clase alta en cualquier lugar del mundo: engreídos, soberbios, superexigentes y a la vez bastante indisciplinados con su salud, como si la plata o el cargo fuesen amuletos contra la enfermedad y la muerte, en fin, los peores pacientes. Con el agravante de que una queja de uno de estos sujetos, puede ser realizada tan, pero tan arriba que el cocotazo te baje como un meteorito, uno de esos que solo dejan el cráter. Pero esta vez, la sonrisa de la rubia pecosa me calmó un poco.

– ¡Hola!, soy el médico de familia. Estoy haciendo visitas de terreno.

– Buenas tardes, sí, la vecina de aquí al lado me dijo ayer que usted estaba viniendo a las casas a conocer a los vecinos nuevos. Pero pase médico, pase.

Hija de Silvio Rodríguez denuncia abusos sexuales que sufrió de un poderoso

Era una casa nueva, como muchas a su alrededor. No era grande pero si bonita. Aún se sentía el olor a cemento fresco y mis nuevos pacientes llevaban muy poco tiempo habitándola. Saqué mi libro de historias clínicas familiares e inicié la “dispensarización”. Lo voy a repetir despacito para que mo se les trabe la lengua: dis-pen-sa-ri-za-ción.

Se trata de un proceso de indagación y registro escrito en el que te metes en todos los detalles (incluso los más íntimos) de una familia: sus hábitos y costumbres, procedencia, sus relaciones intrafamiliares, el nivel educativo de cada miembro, ocupación, profesión… Ella me lo contó todo: su esposo, el ingeniero, era el director de una gran industria. Un joven tecnócrata militante del partido, a todas luces un “comecandela”. Eran oriundos de Velasco, pero le habían asignado esa casa para asegurarle la cercanía a su puesto…

Al2 el Aldeano y Silvito el Libre dedican fuerte canción a Díaz-Canel

Terminando la tediosa entrevista y ya en el momento del café, llegó el ingeniero a casa en su “jeep” ruso, un WAZ 4×4 de aquellos que siempre eran de un intimidante verdeolivo aunque fuesen de uso civil. Se bajó de un salto y me tiró un scanner de pies a cabeza ante la sonrisa nerviosa con la que su mujer me presentó. Se trataba de un joven cuadro, regordete, con una incipiente timba cervecera.

¿Le pregunto o no le pregunto? No, deja eso así, no te busques problemas por gusto…
¿Le pregunto o no le pregunto? Coño mijo, te vas a embarcar, no le preguntes nada que tú no sabes como lo van a tomar…
¿Le pregunto o no le pregunto? Chico no seas come mierda y deja eso ya, que si se quejan vas a volar y desaparecer como Matías Pérez.

Científico cubano Eduardo López entre los 50 gays más influyentes de España

Le tendí la mano, me la estrechó. Luego del intercambio de saludos, no pude evitar hacerle la pregunta que era como un disparo a quemarropa:

– Usted es de apellido Arenas y es de Velasco ¿Será pariente de Reinaldo Arenas Fuentes, el escritor?

Ambos palidecieron y se lanzaron mutuamente una mirada entrecortada. No puedo saber que pasó por su mente, solo puedo decir que su cara era la de una persona asustada, muy asustada.

– Sí, me respondió, era mi primo. Y su voz era un fino hilo de sutura 5-0.

– ¡Carámba! que alegría conocer a un familiar de uno de los mejores escritores cubanos de todos los tiempos.

– Sí, sí… eso dicen.

No quise continuar, porque hacerlo era ya un abuso.

Hoy he recordado esta anécdota mientras de nuevo veía con un nudo en la garganta, el documental “Conducta Impropia”, en el que el mismo Reinaldo Arenas relata como las autoridades intentaron borrarlo para siempre y convertirlo en una no-persona.

Vídeo de Mariela Castro provoca gran polémica en las redes sociales

Afortunadamente fracasaron y nuestro Arenas, el absolutamente genial, irreverente, contestario y oficialmente gay, ese “primo” de todos los cubanos, se nos hizo universal y eterno.

Aldo Miguel Santos
Junio 30 de 2019

Comentarios