ULTIMA HORA

Memorias del subdesarrollo: niños con libreta bajo el brazo

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO…(3)
PARECE MENTIRA, PERO ES VERDAD…
Por Aristides y Rebeca
Primero, quiero aclarar, que la libreta de la comida, no debió llamarse nunca “de abastecimiento” sino “de racionamiento”. Y lo segundo es que fuera de Cuba, los extranjeros creen que “Nos regalan” la comida, y no es así… bien sabemos nosotros, que , digamos, que a un precio módico, con esa libreta nos daban el derecho a comprar 5 libras de arroz (en La Habana) , unas oncitas de café o medio café, algunas veces algún producto cárnico, unos huevitos, un poquito de aceite, algunos comestibles que alcanzaban para varias comiditas al mes. ¡Ah, claro… y un pan por persona!




Por eso de UN PAN, popularmente a este producto se le comenzó a llamar “Toma Uno”. Pero no vayan a pensar los que salieron en los 60 de Cuba, ni los que nunca han vivido en Cuba, que la cuota era de UN PAN, así, un pan grandecito, tipo baguet. No, ¡qué va…! Se trataba de un pancito pequeñito, redondito, y en los 90, lo confeccionaban con una masa de harina mezclada con boniato o yuca, o yo no sé bien con qué, porque si lo dejabas, por casualidad, para el otro dia, ya estaba amargo.

Caminábamos en el Vedado como unas ocho cuadras para comprar nuestro pancito diario. Un domingo fuimos a las 7 AM… a las 8… a las 9… a las 10… a las 11… y el pan que no llegaba a nuestra bodega. En el último viaje, monté en cólera y declaré ante testigos que se comieran nuestros panecitos, que los regalaran, que se lo metieran por… ¡Ay …sorry! Lo cierto es que mas nunca volví por la cuota, me busqué una panadería donde hacían el pan para el turismo internacional porque por diez pesos, me vendían diez panes, o sea, cada pan, también redondito pero de pura harina de trigo, pagábamos 20 veces su precio, ya que los mezcladitos valían solo cinco centavos. Nada, que de pronto, nos volvimos internacionalistas….‬
Texto: Rebeca Ulloa./ Caricatura: Aristide

¿Qué Opinas?