Operación Peter Pan: los 14.000 niños que huyeron del comunismo


por Mamela Fiallo para Panam Post
La revolución socialista exige destruir toda “institución burguesa”, esto incluye la religión y la familia, por eso la Iglesia Católica ayudó a escapar a los niños que iban a ser internados en campos de labor esclava para aprender a poner a la revolución y el Estado antes que la familia

La época navideña marca un tiempo de unión en familia. En celebración del nacimiento de un niño, la fiesta agasaja a los más pequeños. Pero en Cuba y para el exilio de esa isla, marca el inicio del sacrificio de las familias en favor de sus hijos, separarse de ellos, enviarlos solos, para evitar el adoctrinamiento comunista que pone al Estado antes que la familia.

El 26 de diciembre de 1960 comenzó la Operación Pedro Pan. En colaboración con la organización nacional de beneficencia de la Iglesia Católica, más de 14.000 niños salieron de Cuba sin sus familias y fueron recibidos en EE. UU. por familiares o ubicados en albergues y/o con familias adoptivas.

Hoy muchos de esos niños son referentes del exilio y la disidencia. Incluso uno llegó a ser senador del estado de Florida y presidente del partido republicano a nivel nacional en EE. UU., Mel (Melquíadez) Martínez.

Llegaron a los EE. UU. a causa del temor de sus padres de que se reprodujera el sistema vigente en la Unión Soviética, donde los niños eran enviados al campo a realizar trabajo esclavo, obligados a pasar meses lejos de la familia para reemplazar los lazos familiares por los estatales.

«Hay muchas similitudes (entre la Operación Pedro Pan y las «escuelas al campo»), solo que nosotros no nos fuimos. Nos separaron de la familia igualmente», explica para PanAm Post Bárbara Travieso, infoactivista cubana que escapó de la isla a los 19 años, cuando se anunció que las mujeres también tendrían que cumplir el servicio militar obligatorio.

No obstante, las amenazas no se materializaron, solo los varones cumplieron ese deber. Llegando incluso a combatir y ser masacrados en África. Según cifras oficiales, entre 1975-1991 unos 350.000 cubanos hicieron el servicio militar obligatorio en Angola. Aunque el régimen solo reconoce y repatrió 2.000 muertos, cifras no oficiales estiman 10.000 muertos, muchos fallecidos por enfermedades.

El precursor de estas gestas fue el Che Guevara que emprendió guerras de guerrillas en el Congo, de la mano cubanos negros.

Pero todos, indistinto al sexo, fueron a las escuelas agrícolas. Travieso explica que en la zona rural del país las escuelas secundarias se cerraron. Pues para que surja el hombre nuevo del socialismo era necesario que, desde temprana edad, todo cubano sea desvinculado de las instituciones asociadas a la «cultura burguesa», siendo la familia el motor de la producción de la propiedad privada.

Mientras que la inserción de los menores en la revolución era parte del proceso de socialización. «Donde todo es de todos, nada es de nadie», dice el refrán popular. Bajo esta lógica, la remoción de la «patria potestad», la tutela de los padres sobre los hijos, pasaban a ser y estar al servicio de la revolución.


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