Tribulaciones de un médico en mision (II)

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Huehuetenango año 1999, casa de la misión médica cubana. Este fin de semana me toca la limpieza junto a la doctora Y. El baño resplandece y se me ocurre aprovisionarlo de suficiente papel, incluido algunos periódicos Granma. La doctora Y ve con muy malos ojos mi actitud. Rápidos movimientos de los malos ojos de la doctora Y. Mirada acusadora. La doctora Y es bastante pintoresca: jeans estampados con grandes girasoles, mariposas de plástico en las orejas y en el cabello. Ella me explica en un susurro que era preferible disponer de la prensa guatemalteca. Pero uno tiene sus habitudes. Además, los periódicos locales son de muy mala calidad. De solo hojearlos se manchan de rojo y negro las yemas de los dedos. El Granma siempre fue mi favorito. Tinta de calidad impresionante. Papel que resiste bien al arrugado, que se adapta a la anatomía. Tremendamente absorbente, este periódico permite que solo dos o tres pasadas sean suficientes. Incluso humedeciéndolo, los riesgos de que un dedo lo atraviese en el momento menos apropiado son casi nulos. Al papel sanitario deberían confeccionarlo con este tipo de material. Pero no creo necesario recordarle a la doctora Y las virtudes del periódico Granma. Hago simplemente lo que me pide, lo políticamente correcto. Hay que adaptarse a las nuevas condiciones.

El doctor E – novio de la doctora Y— se acerca con mi CD de Massive Attack, que olvidé en la grabadora común. El doctor E me pregunta qué es lo que yo le encuentro a ese tipo de música. El doctor E pone un CD de Marco Antonio Solís. Voy al baño.

Comentarios

4 Responses

  1. mitambor 11 años ago
  2. Tania 11 años ago
  3. yoyi 11 años ago
  4. Magia 11 años ago