¡Ustedes, los que aman al SEÑOR, odien el mal! Por Rebeca Ulloa

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Papa Fracisco - Cuba - Estados Unidos

“PERDON Y RECONCILIACION”
Por: Rebeca Ulloa
Una querida amiga me dijo ayer “Es que perdón es más que una palabra”. Y me dejó pensando cuanto sentimiento, cuanta pasión y cuanto de todo se encierra en ese solo vocablo “Perdón”. Quisiera de veras, de todo corazón, que el propósito del Papa Francisco, según afirma el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, ese de “Perdón y reconciliación entre cubanos” y que será el propósito central de la visita del Pontífice a Cuba, no me llevara a la siguiente pregunta: “¿A quién, a quienes, pedirá el Papa que perdonen, y reconciliarse quien con quienes? “Cómo puede creerse que un llamado así de manera general, sin reconocer víctimas ni victimarios, pueda resultar en un pacífico proceso de reconciliación y perdón.

Es que en Cuba, incluyendo a los cuatro o cinco millones, o no sé cuantos, que andamos regados por el mundo, no se da un simple enfrentamiento de dos bandos, dos partidos políticos o una rencilla donde de un lado hay un grupo; y de otro, otro grupo en igualdad de condiciones, en igualdad de agravios, de atropellos, de humillaciones. No somos los cubanos dos bandos que tengan que pedirse perdón unos a otros, porque existan hechos y razones por los que ambos bandos deban perdonarse. No, su Excelencia, y no estoy diciendo esto porque estoy imbuida de odio y de rencor como ahora se nos achaca a los que no estamos de acuerdo con la dictadura Castro, sino porque es la realidad.



En verdad, hay de un lado un pueblo despojado de todas sus riquezas, y no hablo de tierras, casas, empresas, no, su Excelencia, no hablo de nada material, que es bastante, por cierto; pero hablo de un pueblo despojado del Más elemental derecho a expresarse, a elegir libremente a sus gobernantes, a decidir el destino de su familia, de su país, de su patria. De un pueblo gobernado y tiranizado a dedo y capricho de la dinastía Castro, instaurada en el poder por más de medio siglo.

Recuerdo perfectamente en ocasión de la visita en 1998 de Juan Pablo II, las palabras de Mons. Pedro Meurice Estiú, arzobispo de Santiago de Cuba, cuando se refirió en su discurso a “un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología”. Meurice retrató como nadie el proceso cubano de los últimos 56 años, y que hoy, su Excelencia, en el momento de su visita en el 2015, no ha cambiado.

Seguramente, que mientras usted recorra la Isla y haga sus homilías en Holguín, Santiago de Cuba y La Habana, serán muchos los activistas presos, golpeados, llamados al orden castrista. Entonces… pregunto de nuevo “¿Quién debe perdonar a quien…?

Estoy lista y sé que muchos estaríamos listos, aun con el dolor de nuestros fusilados y desaparecidos en el mar, muy a pesar de los años de cárcel y de atropello, muy a pesar de la vida de más de tres generaciones perdidas en la era castro comunista, muy a pesar de la nostalgia y la pena que ha acompañado al exilio en todas sus etapas, muy a pesar de todo, estaríamos listos, repito… si los Castro piden perdón a nuestro pueblo y cumplen en penitencia abandonar la Isla y dejarla en manos de cubanos dignos, dispuestos a restablecer en Cuba el
Estado de ‘Derechos donde podamos en pluralidad de partidos e ideologías, decidir nuestro propio destino.
Usamat Hamud Salmos 97:10 –
¡Ustedes, los que aman al SEÑOR, odien el mal!

Comentarios

2 Responses

  1. Roberto 2 años ago
  2. Carola 2 años ago